Montag, 28. Januar 2013

Contergan - 50 años después

El escandalo de medicamentos más grande de Alemania

En 1957 el producto farmacéutico Talidomida llegó al mercado alemán con el nombre Contengan – sin la obligación de recetarlo. Cuatro años después la empresa fabricante Grünthal lo sacó del mercado. Se había comprobado una relación causal entre la toma de ese medicamento por mujeres embarazadas y una ola de formaciones defectuosas de recién nacidos hasta mediados del año 1962. Las mujeres habían tomado Contengan contra las nauseas del embarazo.
En aquel tiempo 5000 niños nacieron en Alemania con minusvalías fuertes – sin extremidades, con defectos de los órganos, sin ojos o narices, sordos. Solo dos tercios de estos niños sobrevivieron el primer año de su vida. 

Un niño con minusvalías a causa de Talidomida, foto: Reuters


En las últimas décadas esos seres humanos con grandes defectos físicos han puesto con sus pies los pañales a sus niños, se han movido sentados o han abierto botellas con sus dientes. Pero a la edad de 50 años su cuerpo ya no soporta esta manera de vivir. Cuando ellas y ellos eran niños aprendieron movimientos casi acrobáticos para poder tener una vida independiente. Últimamente las consecuencias llegan a la luz: artrosis, prolapso de disco intervertebral, debilidades musculares.
También está creciendo el número de informes sobre ataques de corazón en las personas dañadas por Contengan. Se vuelve difícil colocarles/ponerles un bypas cardíaco. Como no se puede usar las venas de los brazos o de las piernas se debe usar los vasos extracardiales del tórax para darles una sustitución de los vasos obstruidos. Se vuelve también difícil tomar la presión a las personas dañadas por Contengan. Muchos vasos sanguíneos están defectuosos o no tienen una terminación definida (verlaufen ins Leere).
Talidomida nunca desapareció de la medicina alemana. Desde el año 2008 el medicamento está de nuevo autorizado oficialmente. Se ha comprobado su eficacia en la terapia del mieloma múltiple (cáncer del tuétano). Solo médicos especializados la pueden aplicar y sus pacientes están obligados a usar métodos anticonceptivos. Todas las mujeres tienen que hacer una vez al mes una prueba de embarazo.
Manifestación de personas danhadas por Contergan, En los afiches se puede leer: “50 años de sufrimiento. Basta!” (izquierda) y “Para una indemnización justa!” (derecha), Foto: dpa

Algunos médicos o fisioterapeutas que tratan a las personas discapacitadas a causa de Contengan, exclaman que están haciendo “daños físicos cotidianos” porque no pueden aplicar terapias adecuadas ya que los seguros médicos ya no cubren los masajes y fisioterapias que estos pacientes requieren. Según un estudio un tercio de las personas dañados por Contengan paga el costo de los masajes y drenajes linfáticos con su propio dinero. Muchos afectados invierten grandes montos de dinero a la remodelación de sus apartamentos para volverlos acondicionados para minusválidos. La “Conterganstiftung” – la fundación de Contengan les otorga una jubilación mensual de 1152 Euros y un pago extra una vez al año. Las victimas que están clasificados por sus seguros médicos como pacientes dependientes reciben hasta 685 Euro extra.

Montag, 14. Januar 2013

Los Kjarkas en vivo en Bonn, 19 de octubre de 2012


Foto: Fummelmond
Un boliviano que vive en Bolivia nunca podrá entender lo que pasó el viernes 19 de octubre en Bonn, Alemania. Primero no entenderá al grupo que en aquella noche se podía sentir como en familia porque muchos de los fanáticos en la sala de conciertos llamada “Brückenforum” habían crecido con ellos. Así “Los Kjarkas” llegaron como a su casa. Segundo, un boliviano de Cochabamba, Sucre o La Paz nunca podrá entender al público que se volvió loco por algo que pasa muy seguido en su país – un concierto con el mejor grupo musical de Bolivia.
Los hombres de seguridad eran alemanes. Ellos deberían haber esperado un pequeño show con un grupo de migrantes sudamericanos. Cuando empezó el concierto a las diez de la noche, ellos estaban totalmente sorprendidos por los gritos, los saltos, las banderas y el canto de los 900 fanáticos.
Los Kjarkas empezaron su carea en Cochabamba. Si alguien ha visitado esta ciudad debe haber visto en el aeropuerto la gran propaganda para el colegio de música de los “Kjarkistas”. Su obra abarca más de 400 canciones en español, quechua y aymara (los idiomas más hablados en Bolivia). La música no es totalmente autóctona sino tiene fuertes influencias de Europa.
Este viernes en el otoño alemán Los Kjarkas llevaron a sus compañeros a un viaje por toda Bolivia.  Podíamos sentir cómo la ciudad de La Paz (en el idioma Aymara “Chuquiago Marka”) serpentea entre las montañas, y cómo brillan los edificios altos de la ciudad de Santa Cruz, “la flor dorada de la luz”, dentro de los llanos verdes. 
El concierto empezó con la canción Munasquechay:
 
Por lo menos un cuarto de los fans en esta noche eran del Perú, de Chile o de Ecuador (se hicieron sentir). Los Kjarkas, juntos desde hace 40 años, tienen fanáticos en toda la región andina. 30% Gringos, 70 % Latinos, pero hay que añadir que no todos los alemanes se quedaron detrás de los enloquecidos Sudamericanos - había Alemanas de mayor edad que bailaban apasionados con la bandera de Bolivia y admiraban al hermoso Gonzalo Hermosa como Teenagers. No se necesita poder hablar español para poder cantar „Wayayay”.
Los Kjarkas empezaron con una hora y media de retraso que produjo un poco de frustración por el lado de sus seguidores. Cuando llegaron al escenario la gente olvidó la espera, y comenzó a saltar y bailar. 35 Euros por entrada no es poco, teniendo en cuenta que muchos seguidores llegaron desde Munich, Hamburgo y Dresde. Los grupos de baile que venían de cuatro diferentes ciudades de Alemania y que habían organizado este evento único, se ocuparon de las presentaciones de baile que acompañaron la música de esta empresa de tres generaciones que se llama Kjarkas. Vimos una morenada muy linda, una kullawada elegante y un tinku salvaje.
La banda tocó dos horas. Los éxitos fueron presentados a veces con gestos muy rockeros. El temperamento de Bolivia explotó y de repente se calmó, cuando Los Kjarkas llamaron a un minuto de silencio por una de las bailarinas que hace poco había muerto.
Para muchos fanáticos, en esa noche las emociones no se las podía controlar. Los hombres de seguridad tenían que esforzarse mucho para poder frenar a los Groupies que querían abrazar a un Gonzalo Hermosa visiblemente envejecido. A lo más tarde, cuando comía una Salteña (casí original) hasta el último Gringo se había vuelto fanático de Los Kjarkas.

Donnerstag, 3. Januar 2013

Diario del pato de Enrique III


No se llama Enrique – Es una niña y se llama Nadia!
Pese a una semana de viaje por el río Rin, miles de amigos en Facebook, el pato todavía no tenía un nombre. Nadia - Así lo bautizo uno de los ayudantes de la sociedad alemana de salvavidas (DLRG) que acompañó al patito de goma en su viaje por el río Rin. Un nombre de mujer porque en Alemán “el pato” es “die Ente” – femenino. La bautizaron colocándole un casco del DLRG con la inscripción “Nadia”. Pero a Nadia no le importaba mucho. Ella siguió su viaje sin ningún signo de emociones. Ni las numerosas cuencas del rio para bajar o subir las diferentes alturas fluviales ni las tormentas de otoño podían pararla.
Cerca de Breisbach (al lado de la ciudad de Freiburg) se juntan el antiguo río Rin y el “canal de lado del río Rin” (Rheinseitenkanal) por donde viajan los barcos. Hasta Iffezheim, la próxima ciudad grande viajando al Norte, seis cuencas igualan el nivel del agua. Cada una de estas cuencas tiene dos esclusas (Schleusen) y una central hidroeléctrica (Wasserkraftwerk). En el siglo 19 varias alineaciones y excavaciones del cauce (Flussbett ausbaggern) abrieron el Rin para barcos de hasta 20 000 toneladas y redujeron el riesgo de las grandes inundaciones anuales. Un efecto negativo fue la destrucción del sistema ecológico que en algunos lugares desapareció para siempre. Antes el Rin tenía un ancho de 3 a 4 kilómetros. En muchos lugares hoy no tiene más de 200 metros. Solo respetó el trecho entre la ciudad de Basilea y el lago de Constanza porque ahí el río está protegido por ser un depósito de agua potable.
El domingo 9 de septiembre Nadia pasó por la ciudad de Mannheim. El 13 de septiembre un barco golpeó frontalmente al patito y el equipo de sus compañeros del Show “Kopfball” lo perdió de la vista. Cuando después de unos minutos de espera en suspenso recibieron una nueva señal de Nadia, se dieron cuenta de que ella no solo sobrevivió sino también se les adelantó. Después de una pequeña búsqueda y la felicidad del reencuentro (talvez también por parte del pato) siguieron su viaje en barco y en goma.
El 14 de septiembre Nadia pasó por la catedral de Colonia. El interés en el viaje de Nadia ya había crecido a nivel nacional y numerosos equipos de prensa, cientos de fanáticos e incluso un barco pirata con bandera de patito le dio una bienvenida inmensa. Dos días después Nadia traspasó la frontera a Holanda cerca de la ciudad de Nimega (en Neerlandes: Nijmegen). Un poco antes de la entrada al puerto de Rótterdam el patito asustó a su equipo a causa de un cambio de ruta no anunciado. Ella entró en el brazo izquierdo del río y no en el de la derecha. A causa de un tráfico enorme de barcos en el delta del río cerca de la ciudad de Rótterdam, su equipo solo la reencontró después de 20 kilómetros. Este desvió por supuesto no fue contado en el cronometraje y finalmente empezó la recta final.
El 19 de septiembre a las 13 horas, 22 minutos y 59 segundos Nadia mandó una señal de GPS desde el mar de Norte. Cerca de Hoeg van Holland ella había dejado el río Rin atrás.
En los últimos 19 días (456 horas) Nadia había nadado 236 horas superando un viaje de 1170 kilómetros. Después de haber aumentado el paso por el lago de Constanza que tiene una longitud de 63 kilómetros lo que el agua puede pasar en mínimo 21 días, se puede decir que el agua del rió Rin necesita en promedio 31 días para poder superar la distancia de 1233 kilómetros entre las fuentes en los Alpes y el delta en Holanda.
Link para poder leer el diario del pato Nadia!

Fotos: wdr.de